Homenaje a Norman E. Borlaug (1914-2009)
Lunes, Septiembre 14th, 2009Javier Martínez Rosas
javier.remo@hotmail.com
“Los más grandes males que acechan a nuestra Tierra son la ignorancia y la opresión, y no la ciencia, la tecnología o la industria, cuyos instrumentos cuando se manejan adecuadamente, son herramientas indispensables, para salvar la sobrepoblación, el hambre y las enfermedades mundiales”.
-N. Borlaug.
Desde el Valle del Yaqui partieron las primeras toneladas de una nueva variedad de trigo llamada Lerma Rojo hacia la India en 1966. En los siguientes dos años India, Pakistán y Turquía importaron una gran cantidad de las nuevas variedades recién desarrolladas. Eran resistentes a las enfermedades y más productivas. India y Pakistán duplicaron la producción de éste cereal en dos años, se le llamó la Revolución Verde, y Norman Borlaug es el nombre del gran artífice que contribuyó al mejoramiento de la vida de millones de personas en el mundo, hecho que le llevó a ser reconocido con el Premio Nobel de la paz en 1970.
Norman Ernest Borlaug, un científico estadounidense especializado en producción agrícola, ciencias forestales y microbiología que llegó a México en 1944 como miembro de la Fundación Rockefeller una organización filantrópica, por invitación del Gobierno mexicano para desarrollar en conjunto con especialistas mexicanos una nueva generación de agricultores mejor capacitados, para una mayor y mejor producción de maíz y trigo que cubriera las necesidades de consumo e impulsara a la industria alimenticia del país. Se creó el Centro Internacional para el mejoramiento del Maíz y el Trigo (CIMMYT), Borlaug fue el director del programa de mejoramiento del trigo.
Llegó a Sonora en 1945 a trabajar en el Valle del Yaqui para estudiar la problemática del trigo, muy vulnerable a infectarse con hongos parásitos llamados las royas que acababan una y otra vez con las cosechas. En trabajo conjunto con agrónomos mexicanos se logró producir las primeras variedades resistentes a esta plaga en 1948 y experimentar nuevas técnicas de cultivo. El éxito obtenido provocó una reacción general de interés por parte de los productores agrícolas en invertir más en investigación. En 1963 la India y Pakistán invitan a Borlaug a que introduzca en sus países las nuevas variedades de trigo desarrolladas en México.
Las consecuencias de la “Revolución Verde” fueron enormes, en los inicios de la misma el mundo estaba aún sumergido en dolor y pesimismo, la segunda guerra mundial acababa de terminar y la explosión demográfica en muchos países como en la India ponía en alerta al mundo ante la insuficiencia de alimento para todos, las hambrunas se intensificaban. La Revolución Verde fue una luz en la oscuridad en esos angustiosos años. Hoy India es el segundo productor de trigo del mundo; se mitigó la hambruna, y aunque aún hay hambrientos, más que un problema de producción lo es de distribución.
El Dr. Borlaug continuó activo trabajando admirablemente en su labor mayormente divulgadora hasta sus últimos días y visitando zonas agrícolas desde África hasta Latinoamérica. Fue la voz líder y más autorizada en el mundo en cuanto al tema agrícola, siempre destacando los objetivos de calmar el hambre y fomentar el desarrollo de países pobres. Periódicamente fue invitado a ofrecer cátedra y conferencias en prestigiosas universidades de todo el mundo, en donde mencionó reiteradamente que la guerra contra el hambre aún no está ganada y que la llamada Revolución Verde fue una victoria temporal contra el hambre, erradicar el hambre es el reto más antiguo del hombre.
Actualmente el crecimiento demográfico continúa y solo con una mejor, eficiente, sustentable y responsable técnica de producción agrícola podrá con ese reto en éste siglo. Borlaug se refirió a la nueva tecnología agrícola como la que provocará la ‘Revolución Azul’, apuntalada por los estudios en el campo de la biotecnología y que según Borlaug debe ser aplicada dadas las condiciones actuales del mundo, será más sustentable y barata, y con mejores resultados en la lucha contra la hambruna.
Se debe ampliar y mejorar la educación científica para poder ser capaz de desarrollar y aplicar adecuadamente la mejor tecnología, Borlaug y sus compañeros investigadores, probaron que la ciencia esta presente como pilar civilizador fundamental generador de mejores condiciones.
Un brillante hombre acaba de morir (12 de septiembre 2009); desafortunadamente en esta ciudad gran parte de la población lo único que sabe acerca de Norman Borlaug es que es un boulevard que conecta la ciudad con el valle agrícola. En cada visita a estas tierras el insigne hombre no dejaba de elogiar a los habitantes de Ciudad Obregón, la última vez que estuvo aquí fue hace apenas unos meses.


teresa padron says:
Septiembre 14th, 2009
22:12
Gracias Javier por hacernos partìcipes de tan lamentable pèrdida, no sòlo para los cajemenses sino para el mundo entero. Norman Borlaug debiera estar presente SIEMPRE en las mentes e los ricos agricultores que se han beneficiado tanto de los estudios del premio nòbel y que han hecho tan poco por devolverle algo a su ciudad y, sobre todo, qu eno hjan ehcho nada por mitigar los efectos dañinos de los agroquìmicos en la salud de los habitantes de su ciudad.
Saludos y gracias de nuevo.
Javier Remo says:
Septiembre 14th, 2009
23:15
Gracias Teresa por el comentario. Tus palabras me invitan a agregar algo a título personal.
En su tiempo la Revolución Verde y la técnica de cultivo que se utiliza, con un uso amplio de agroquímicos y pesticidas, era lo más viable, dadas las circunstancias, conocimientos y herramientas de la época. De haber continuado con una agricultura tradicional, se hubieran desmontado muchas más hectáreas de suelos ricos, talado más bosques, quemado más pastizales, porque para obtener la cantidad de producto que demandan las millares de bocas humanas hubiera exigido más y más hectáreas de siembra. Esto no significa que se justifique el uso irracional que suele darse de agroquímicos y pesticidas, ni que no se haya ideado una manera de revertir o mitigar sus posibles daños.
Siento que la nueva tecnología esa que Borlaug y otros han llamado la ‘Revolución Azul’ será mucho más sustentable, se podrán lograr variedades más productivas, mucho mayor rendimiento por hectárea, mejor calidad nutritiva, que no se ocupe ya la aplicación de plaguicidas, que puedan adaptarse a suelos salados en los que ahora no es posible cultivar…etc. Desde luego el debate está, porqué esta nueva tecnología es el uso de transgénicos, palabra que a muchos les da miedo porque implica la manipulación de genes entre seres vivos (de todos los reinos), hasta lograr lo deseado, tratando de obtener las características ideales.
Sin embargo ¿Qué otra opción queda por el momento ahora que sigue creciendo la población humana? Más irresponsable me parece seguir con la agricultura tradicional que aplicar la tecnología reciente porque habría más devastación ecológica. Los transgénicos ya tienen más de una década usandose en Europa, no se ha encontrado evidencia de daño a la salud por consumir esos productos. Creo que el problema real y de fondo es la sobrepoblación humana en el planeta, y la enorme cantidad de alimento que exigimos.
Imelda Rosas says:
Septiembre 15th, 2009
2:27
Que la vida de este ilustre científico, no quede en los rincones enmohecidos de la historia, sino permanezca en la memoria activa de la juventud emprendedora… Gracias Javier por cooperar, con este homenaje, para que así sea.
a,gonzàlez r says:
Septiembre 15th, 2009
6:46
Tere,
En menos que canta un gallo, los agrotintanes del valle empezaràn a sacar homenajes de los gabinetes enmohecidos de las investigaciones que duermen tranquilas en el mar de la burocracia.
Un abrazo,
Adolfo.
Javier Remo says:
Septiembre 15th, 2009
17:53
Recomiendo a los lectores la columna de Sergio Sarmiento que lleva el título ‘Haciendo el pan’ dedicada a Norman Borlaug y publicada el día de hoy (15 de sept) en diarios como El Imparcial, Reforma etc… Dejo el link: http://www.elimparcial.com/Columnas/VerColumna.asp?NumNota=798152
Karen says:
Septiembre 26th, 2009
1:59
Estimado Javier,
¿Escribes en algún medio de comunicación? Te felicito por lo documentado de tu nota y por destacar el noble trabajo que el Dr. Borlaug dejó en la agricultura y la ciencia nacionales. Recordemos que el CIMMYT sigue formando, en Texcoco, a muchos científicos y agrónomos nacionales y extranjeros que honran el legado del Dr. Borlaug y del que México debería sentirse muy orgulloso.
Javier Remo says:
Octubre 2nd, 2009
20:04
Gracias Karen por tu comentario. Colaboro para este sitio, pero no en algun otro medio de comunicacion. Un abrazo.
Sergio Anaya says:
Octubre 15th, 2009
8:34
Javier:
Diste en el clavo: Si Borlaug no impulsa la Revolución Verde, los métodos tradicionales de la agricultura no hubieran bastado para produccir la comida que necesitan miles de millones. LA opción hubiera sido talar miles de hectáteas para cultivar cerelaes y otros alimentos. Así de sencillo, así de real.
Sin embargo todavía hay quienes recurren al discurso ambientalista para negar las bondades del trabajo de Borlaug, dicho esto como lo dices tú, es decir, sin desconocer los efectos negatgivos del uso indiscriminado de agroquímicos…
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